miércoles, 31 de julio de 2013

PERUANOS ODIAN LA COMIDA MEXICANA

PERUANOS ODIAN LA COMIDA MEXICANA

Planteamiento cultural previo
El presidente Peña Nieto pidió una lista de aspectos relevantes de cada país latinoamericano que formaba parte de la gira continental que como presidente electo de México realizaría; su intención era hablar acerca de estos y enaltecer los logros de los países de la región. La respuesta lacónica de los asesores fue que en Latinoamérica no había realmente paradigmas de trascendencia para México; se le aconsejo hacer referencia a lugares comunes y a ser políticamente correcto con todos. Peña Nieto así lo hizo y su gira por la región fue un éxito; Sin embargo la recomendación más útil y más profunda se la dio un famoso poeta argentino residente en México desde hace treinta años, le dijo: las dos principales diferencias que tiene México con respecto a la mayoría de los pueblos latinoamericanos son que este no sucumbe ni rinde pleitesía a lo europeo; y la segunda y más conflictiva la personalidad de adolescentes tardíos que prevalece como rasgo nacional en los países al sur de México; no sabemos si peña nieto comprendió al poeta pero de todos modos le sonrió amablemente y le regalo un fuerte abrazo.
En este contexto la anécdota de los peruanos, sus seis millones de firmas y la UNESCO, podrían tal vez reflejar esta mezcla de adolescencia y chovinismo con que los latinoamericanos se plantean su relación con México.

La anécdota
A partir del momento en que la UNESCO declaro a la comida mexicana como patrimonio intangible de la humanidad en Perú se levantó una ola de críticas, descalificaciones, ninguneos y hasta ofensas contra la comida mexicana; el más famoso eslogan surgido de esta indignación fue el “QUE TIENE LA COMIDA MEXICANA QUE NO TENGA LA PERUANA”.  Acto seguido al surgimiento del fervor nacionalista, líderes de opinión, artistas periódicos y programas de tv lanzaron una ofensiva mediática para que la UNESCO reconociera del mismo modo a la comida peruana: “con el ceviche más delicioso del mundo y con más de 850 variedades de papa” la cocina peruana tiene que ser considerada como patrimonio de la humanidad, al infinito y más allá.
Se convocó a la gente que firmara una petición a través de internet concitando de inmediato una respuesta masiva que logro juntar más de seis millones de firmas; entusiasmados el pueblo y el gobierno encomendaron  a un grupo de funcionarios cercanos al presidente la tarea de llevar hasta la UNESCO las firmas y  el pedido formal en nombre del pueblo peruano.
Con frialdad burocrática la Unesco hizo de lado el requerimiento de los peruanos y en su lugar, de modo paternal,  se les invito a los funcionarios un café en alguna sala de juntas pues existía la necesidad de explicar algunos detalles concernientes a los patrimonios intangibles de la UNESCO. Nadie suponía que con el legado histórico del Perú sus dirigentes estuvieran tan mal informados.
Así, en un ambiente de amigos se les dijo que la UNESCO no se basaba en firmas para declarar patrimonios; que no era un concurso de internet para elegir la abandera más bonita o las nuevas maravillas del mundo; que los patrimonios intangibles están respaldados por años de investigación, documentación, publicaciones, estudios etnográficos, antropológicos y hasta organolépticos; se les dijo también que son necesarias  instituciones dedicadas completamente a ellos que conserven, divulguen y protejan estos acervos únicos a nivel mundial.
Con respecto a la comida mexicana se les informo que existe todo este conocimiento realizado por investigadores nacionales y extranjeros desde hace 60 años  abarcando desde la protohistoria en Mesoamérica hasta la cocina de Pujol, en México el entramado de instituciones detrás de la cocina mexicana es amplio y sólido. Agregaron que fue el mismo proceso con el mariachi; si en algún momento la tradición mexicana de las piñatas alcanza este nivel de investigación, difusión y documentación  en todas sus vertientes también será considerada como un patrimonio intangible de la humanidad. No son ocurrencias de la frivolidad.
Para terminar y en razón de evitar la utilización del tema como manipulación política, se les recomendó a los funcionarios que informaran al pueblo peruano sobre la complejidad de esta valoración. También se habló de compromisos culturales y acciones concretas por parte del gobierno e instituciones para respaldar una petición de este tipo; se dijo que de la comida peruana no tenían conocimiento ni siquiera de un proyecto de mediano alcance.

El desenlace
Los funcionarios peruanos jamás informaron a su país de lo hablado en la UNESCO; y mucho menos mencionaron la pifia cometida; en su lugar especularon que a más tardar en el 2013 la UNESCO reconocería a la comida peruana lo que no ha sucedido hasta el momento ni sucederá.  

El tema dejo de ser noticia en los medios de comunicación y la valoración de la comida peruana al día de hoy se diluye lentamente entre bravatas chovinistas y reivindicaciones vacías.

LAURA BOZZO ES MEXICANA

LAURA BOZO ES MEXICANA

¿Cómo explicar la presencia de la señorita Laura en México? Me lo han preguntado y creo que vale la pena desentrañar este misterio cuya verdad te sorprenderá.
A su llegada a México Laura bozo y su marido esperaban tener cabida en el mundo local del espectáculo; sin embargo, la farándula nacional no solo los rechazó sino que hizo mofa de ellos. Se sabe que pocos quieren ser relacionados con esta pareja debido a la corrupción que la peruana representa y al estereotipo de vividor argentino que representa su marido. Es evidente que a causa del estilo de televisión, del personaje y de la manipulación de la realidad que se ejerce en su programa, esta mujer es vista por la mayoría de los mexicanos como un fantoche sin credibilidad alguna. El hecho es que a pesar de que varios organismos sociales han calificada a Laura bozo como un personaje regresivo y violento, la televisora no hace nada para sacarla del aire.
Cabría preguntar porque televisa conserva a la conductora a pesar de la molestia que generan las contradicciones de un personaje que se dice pro mujer al mismo tiempo que  agrede o menosprecia a las mujeres; o que se dice profesional al mismo tiempo que descalifica en público el trabajo de sus colaboradores; si los televidentes se ríen cuando la peruana se dice mexicana, influyente y luchadora social porque televisa aparenta indiferencia.
El misterio se profundiza si se toma en cuenta que la mala imagen de Laura bozo la torna inconveniente para otros proyectos corporativos de esta empresa como el teletón o las diferentes campañas sociales en que participan sus empleados.
Es muy probable que una primera explicación tenga que ver con el hecho de que televisa exporta el 90% de lo que produce y que Laura bozo le representa a la televisora ganancias por ventas al exterior principalmente en estados unidos y en Latinoamérica; paradójicamente  en Perú el programa tiene una buena aceptación. Ante todo esto el gimoteo del mercado nacional es irrelevante dado que este programa en México se presenta en un horario de poca audiencia, y aunque el nivel de conocimiento de la conductora llega al 50%  en población abierta,  la audiencia que mira su programa es apenas de un 25%.

Para explicar la presencia de la señorita Laura en México existe, sin embargo, una razón más interesante cuyas implicaciones alcanzan a todos los mexicanos; me la reveló un director creativo de televisa: Laura bozo es para los mexicanos un personaje tragicómico. Quienes ven su programa no esperan enterarse de los casos que esta presenta y que todos saben que son falsos; los televidentes la sintonizan para reírse; los gestos, los aspavientos, los gritos y los manotazos son lo que en otra época fueron el pastelazo entre viruta y capulina, la chiripiorca del chavo o las caídas de la india maría; la televisora sabe que Laura bozo es para los mexicanos un payaso que cuando no provoca carcajadas genera humor involuntario o concita entre la audiencia sentimientos de pena ajena. Es al final, me dijo,  un payaso que también induce  a la tristeza. La televisora sabe que un personaje repudiado socialmente, extranjero, contradictorio, siniestro y disasociado de la realidad es un bocadillo agridulce muy atractivo para el morbo mexicano.